dimarts, de novembre 2

Sobre Isaac Bashevis Singer

M'han enviat aquest text, val la pena dedicar uns minuts a la seva lectura

Por Juan Forn
Cuando el primer ministro israelí Menahem Beguin estaba en Nueva York, de camino a firmar la paz con Anwar el Sadat en Camp David, mostró interés en conocer a Isaac Bashevis Singer. El encuentro (que, curiosamente, tuvo lugar pocas semanas antes de que ambos ganaran el Premio Nobel, uno el de la Paz y el otro el de Literatura) fue un auténtico desastre: Beguin le reprochó a Singer que no escribiera en hebreo, la “verdadera” lengua de los judíos, y le preguntó con desdén cómo se podía hacer funcionar un ejército en iddish. Ofendidísimo, Singer abandonó la reunión después de contestar que una de las razones por las que amaba el iddish era precisamente por tratarse de un idioma que no tenía palabra para “arma” ni para “ejército”. El hijo de Singer, responsable de traducir al hebreo todos los libros de su padre, cuenta que Singer despotricaba en cambio por la escasez de palabras que ofrecía el hebreo para aludir a la lujuria, a diferencia de la casi infinita variedad que le daba el iddish.
Como se sabe, Singer logró ganar el Nobel escribiendo en esa lengua definida alguna vez por el propio Heine como “un mero alemán mal hablado”. Llegado a América desde Polonia en 1935, sin un centavo y sin saber una palabra de inglés, Singer estuvo veinte años malviviendo de los tres cuentos por semana que publicaba en el Forverts, el diario en iddish de Nueva York, hasta que un día Saul Bellow leyó uno (“Gimpel el tonto”), lo tradujo al inglés, lo publicó en el Partisan Review y le cambió la vida para siempre: a partir de entonces, los cuentos de Singer se publicaron simultáneamente en el Forverts en iddish y en el New Yorker en inglés. El Forverts le había pagado durante décadas veinticinco dólares la pieza; el New Yorker le daba mil por cuento publicado. Aun cuando en inglés ya se lo celebraba como un nuevo Chejov, gran parte de la comunidad judeoamericana seguía viéndolo como un cuentero licencioso y blasfemo del viejo país. Singer se limitaba a encogerse de hombros y murmuraba socarronamente: “Qué puede decir un escritor cuando hablan sus personajes”.
La leyenda dice que se levantaba todas las mañanas a las siete, pero se quedaba hasta tres horas rumiando en la cama el cuento que iba a escribir (“Puedo ver los Cárpatos desde mi cama, si cierro bien los ojos”); de ahí pasaba a la bañadera donde permanecía media hora más ajustando los últimos detalles y, de ahí, envuelto en una bata rotosa, pasaba a la máquina de escribir, donde en menos de una hora tipiaba de un tirón el cuento, con papel carbónico. Una copia iba para el Forverts, la otra para alguna de sus traductoras, que horas más tarde traía el texto en inglés. Singer se abalanzaba entonces sobre las páginas y procedía a corregirlas de tal modo que puede decirse que las reescribía. La dócil traductora pasaba en limpio el texto, con Singer vigilando por encima de su hombro, y partía después a entregarlo al New Yorker, previo interludio en la cama, si la esposa del escritor no había regresado aún de Lord & Taylor, la tienda donde trabajaba como vendedora.
Singer quedó agradecido de por vida a Bellow, pero nunca más le permitió acercarse a un texto suyo. Prefirió elegir él mismo traductoras más maleables. Era famoso por atender el teléfono nomás sonaba, aun cuando estuviera enfrascado en su trabajo literario o amatorio, porque por lo general eran llamados de lectores del Forverts, con alguna buena historia para contarle (“¡He visto a Hitler en la cafetería de Finkel y nadie me cree!”) o alguna conquista potencial (elegido a los 75 años uno de los diez hombres más sexies de Estados Unidos, Singer adjudicó el secreto de su éxito a que siempre logró que las mujeres casadas no sintieran culpa por acostarse “con tan poca cosa como yo”). Puede decirse que Singer hasta fornicaba en iddish (quizás era ése el secreto de su éxito), pero cuando le llegó a su obra el momento de la consagración, de la traducción a otras lenguas, el texto “madre” que Singer exigió que se usara en todos los casos era la versión en inglés. Es decir que el Singer que conocemos quienes lo leemos en castellano, en francés, en alemán, italiano, polaco, ruso o portugués, el Singer que premió la Academia Sueca por hacer inmortal al iddish, es el Singer mejorado o depurado por él mismo en sus traducciones al inglés. Eso no le impidió dirigirse en iddish a la audiencia en su discurso del Nobel: “Escribo en una lengua muerta porque escribo sobre fantasmas. Y cuanto más muerta la lengua, más vívidos son sus fantasmas”, dijo. “Nuestra necesidad de creer sólo puede compararse a nuestra necesidad de sexo”, dijo. “Dios ha de estar cansado de nuestras plegarias, a esta altura. Lo que Dios necesita es que alguno de nosotros se decida a preguntarle de qué diablos se ríe”, dijo. Y después lo repitió en inglés, para no dar margen a traducciones ajenas, que pasteurizaran su sentido.
Quienes han leído los textos de Singer en las amarillentas páginas del Forverts dicen que lo que más tendía a suprimir después en la traducción al inglés eran esos soliloquios dirigidos por sus personajes a la divinidad: las blasfemias que sólo en iddish lograban conservar la aspereza que era necesaria, según Singer, en el trato con Dios. La astucia de Singer consistía en eliminar esas frases y lograr que su espíritu quedara flotando e impregnara todo el texto. En sus memorias, cuenta que lo bautizaron con el nombre de un hermanito que murió antes de alcanzar el mes de vida. Por esa razón, su madre lo envolvió en una mortaja en la cuna: para despistar a la muerte y lograr que no se lo llevara. De ahí provenía su descaro insobornable. Un robado a la muerte tiene derecho a decirlo todo (“Por supuesto que creo en Dios. Aunque yo diría que, más que creer en El, lo odio”), a probarlo todo (“Casi todas las desgracias de este mundo son el resultado del temor a la alegría. Tan herética parece la alegría que la gente arriesga su vida para escapar de ella”) y a decirlo todo también, a su inimitable y a veces espeluznante manera (como en el final de La familia Moskat, cuando uno de sus personajes anuncia amargamente, en la Varsovia a punto de ser invadida por Hitler, que ésa será la venida del Mesías tan esperada por todos los judíos).
Alguna vez dijo que los escritores no mueren de infartos, sino de erratas. El se murió en Miami, a los ochenta y nueve años, cuando el Alzheimer lo dejó sin recuerdos. La calle donde vivía en South Beach hoy lleva su nombre y supo tener un graffiti que reproducía una de sus frases más inmortales: “Cuando un hombre y una mujer se besan, es el comienzo de un asunto espiritual, no sólo físico. La cama no es más que una continuación horizontal de la conversación”. Ignoro si el graffiti sigue ahí y si el Isaac Singer Boulevard sigue siendo la calle preferida de las prostitutas del barrio.

dimarts, de setembre 21

setmana mobilitat

Fa molts anys que es celebra la setmana de la mobilitat sostenible,  ja no és notícia.  Es va abandonar "el dia sense cotxes" per el caos que creava però s'ha anat celebrant amb un altre format.
Els ajuntaments que s'hi apunten s'han de comprometre a realitzar durant l'any algunes actuacions que afavoreixin una mobilitat menys dependent del automòbil privat.
Potser no és tan notícia, però alguna cosa està canviant.
Recordo quant fa uns tres anys vaig començar a mourem amb bici per Santa Perpètua, era motiu de comentaris, ara  son moltes les bicicletes que circulen, per no parlar  de bicicletes per lleure,  només cal veure la foto de la bicicletada d'aquest any.
Ara bé,  s'ha fet una  feina constant de més carrils bici, més carrers peatonals, etc.
Això demostra que un canvi és possible, potser no calen grans coses, sinó  voluntat,  constància i  convicció.

diumenge, de setembre 12

On són els federalistes?

Quant els amics del PSC em parlen convençuts de una Catalunya en un estat espanyol federat, no puc evitar un sentiment de tendresa davant tanta innocència:, durant els 4 anys que vaig viatjar cada setmana a Madrid no vaig trobar cap espanyol federalista. (El federalisme de IU no me l'he cregut mai, en el seu ADN d'aquest partit no hi figura precisament el federalisme.)
Però avui ves per on en Enric Juliana des de LA VANGUARDIA ens ha donat a conèixer un federalista espanyol, en Bernaldo de Quirós, del PP.
Després de tot a Espanya no hi han federalistes, però sí que hi han persones intel·ligents i pel que es veu han començat a entendre que o bé el estat espanyol evoluciona o Catalunya se'n va
Interessant

dijous, de setembre 2

protesta de actors israelians

Diretor Oded Kotker a la manifestació
Un grup d'actors israelians s'han negat actuar en el nou auditori de la ciutat de Ariel, assentament israelià en territoris palestins.
No és la primera vegada que actors refusen actuar en els territoris ocupats al 1967, hi han actors que mai hi han actuat,però ara han rebut el suport de intel·lectuals i escriptors de primera fila com Amoz Oz, David Grossman, Ieoshua Sobol,..(veure notícia en hebreu).
El debat de com un actor pot treballar en un país que no respecte els drets humans  i ser còmplice de facto amb una societat que ha decidit per uns valors contra els que ell vol lluitar, és complexe. El debat es planteja molt clarament en el film Mephisto.
Hi han els que han continuat lluitant,  han seguit fent teatre polític el desert, encara que són conscients que han estat i son utlizitzats per legitimar el règim ,  també hi han els que s'han auto desterrat ja físicament o espiritualment.
Els  que vàrem decidir per desterrar-se no ens queda més que donar coratge i  ànims .
No deixa de ser esperançador que encara hi hagi gent que surti el carrer, tot saben que la gran majoria no els entén i ja no recorden que els territoris on han construït un auditori no pertanyen a Israel.

Avui un altra vegada comencen converses de pau, Obama ha dit ben clar que Israel té que tornar a les fronteres de 1967, i Aznar contesta que Obama es antiisraelià.
No sé qui es més pro israelià els que donen suport a la proposta de mantenir un poble sota ocupació o els que volen arribar a una solució de estabilitat i futur per els dos pobles.

dimecres, d’agost 11

L'ascensor social s'ha aturat


Interessant el article  de El PAIS, que es fa ressò d'
e la publicació dels estudi de la European Social Survey sobre el període 2002 – 2006.
El estudi conforma el que ja s'intueix: un 67, 5% dels adults pertany a un altre classe social que la dels seus progenitors, però no arriben gaire lluny.
Els alts càrrecs estan copats per els fills de la elit, si bé hi han molts més titulats universitaris, la gran majoria passen a ser mileuristes.
La nostra generació va ser la primera que va pujar en massa al ascensor, la decepció és comprovar que per els nostres fills s'ha aturat.
Països on funciona millor: Holanda i Suïssa.
Tot i així el ascensor holandès tampoc puja als pisos més alts.
Un altra decepció del segle XX. ?Es por arreglar el ascensor? Sí, millorant la educació.
No és fàcil, però no és impossible.

diumenge, d’agost 8

lectures de vacances: LIUDMILA ULÍTSKAYA


Aquestes vacances estic recuperant-me dels anys que no he tingut temps de llegir ficció. No faig practicament res més que nadar i llegir.
He descobert a Liudmila Ulítskaya, del grup dels grans novel·listes russos, però amb la diferència que és una dona i escriu molt bé sobre les dones. Quina diferències dels personatges femenins de les grans noveles russes.
 A "Sinceramente suyo, Shúrik" hi apareixen una galeria de personatges femenins complexes i interessants com ho són totes les dones.
El rellegiré sens dubte.

dissabte, de juliol 10

10 de juliol del 2010, comença el canvi

Avui ha començat el canvi
El pobles català ha declarat el fi del autonomisme


 


-des de Gràcia cap a la mani

a les 17 h. al llapis



solidaris amazighs


































Comencem la transició cap a la independència


Sobre EL JUDICI 14 de febrer declaracions de Oriol Junqueras i Joaquim Forn Antoni Bassas :   " quan es tracta de Catalunya, a l...